¿Para qué sirve deshollinar una chimenea y cómo hacerlo?

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¿Para qué sirve deshollinar una chimenea y cómo hacerlo?

Limpiar y deshollinar una chimenea es muy importante

Ha llegado el buen tiempo y ya no usamos nuestra chimenea. Por tanto es momento de dejarla en condiciones óptimas para volver a encenderla a la vuelta de los días fríos.

Limpiar y deshollinar una chimenea es importantísimo. Un conducto sucio perjudica el buen funcionamiento de una instalación disminuyendo su vida útil. La pérdida de rendimiento de una chimenea sucia es del 7 al 8% por cada milímetro de depósito (hollines, sulfato, vitrificados….) además de la posibilidad de generar incidentes domésticos indeseables como un incendio. Es importante saber por ejemplo que para deshollinar una chimenea se debe empezar por el conducto y terminar por las partes visibles, además de usar materiales y productos adecuados. Si no se ve capaz de llevar a cabo esta labor, sugerimos que recurra a un profesional.

La limpieza del conducto, requiere un material específico y una cierta “soltura”. Para evitar el depósito de cenizas por la estancia es recomendable proteger un perímetro alrededor de la chimenea o hacerlo desde la parte superior, con la puerta del aparato cerrada y los deflectores desmontados. Se debe usar cepillos que se enroscan a cañas flexibles, son de acero o PVC y han de ser adecuados a la forma y a las dimensiones de su conducto.

Deberemos realizar movimientos verticales de arriba hacia abajo peinando todo el diámetro del conducto. Asegúrese de cepillar, también la parte alta.

Una vez el conducto limpio, pasaremos a limpiar nuestro aparato: Quitaremos las cenizas con un cepillo o pequeña escoba sin movimientos bruscos para evitar levantar la ceniza.

El uso de un aspirador especial para hollín puede solucionar el problema.

Para evitar los incendios:

La acción de deshollinar y quitar los vitirficados evita la acumulación de depósitos que pueden inflamarse en la chimenea y propagar el fuego en toda la vivienda.

Para evitar las intoxicaciones:

En un conducto demasiado sucio u obstruido, los gases de combustión no pueden evacuarse correctamente, y suponen un peligro para la salud.
Este gas incoloro e inodoro, que resulta de un proceso de combustión incompleta, puede convertirse en un peligro, si no mantenemos nuestras instalaciones en buenas condiciones de limpieza.

Para ahorrar:

Un conducto sucio perjudica el buen funcionamiento de una instalación y disminuye su vida útil. En una caldera sucia, la pérdida de rendimiento es del 7 al 8% por cada milímetro de depósito (hollines, sulfatos, vitrificados…)

Para preservar el medio ambiente:

Las concentraciones importantes de hollín en un conducto o una chimenea, además de perjudicar su buen funcionamiento favorecen el riesgo de contaminación de la atmósfera. Una instalación adecuadamente mantenida contribuirá a mejorar la calidad del aire que respiramos.

2016-06-21T09:35:41+00:00

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